Domingo

lunes, 11 de octubre de 2010
Desde la oscuridad de un domingo lo nombra

la vibración cálida de las cuerdas

en un tango lejano o entre las luces

que luego de 24 horas aún me hacen volar.

Lo veo por Vieytes, corriendo por las cornisas

y de súbito entrando con la luz por mi ventana.

Se sienta a mi lado y me reitera su ausencia,

me acusa de lunática y vuelve a desaparecer.

Canta su invisibilidad mientras se ríe

siempre esquivo, se burla de mí.

Se cambia de ropa, de rostro,

de escenario, de instrumento,

arte escénica o visual,

labios anchos o nariz de zanahoria.

Pese a todo, lo sigo queriendo

aunque deteste su felonía

y aunque no me sirva bien

para pensar, articular poemas,

o salir a salvo de este domingo baldío.

 
© Radio a color... al ritmo del tango! | Designed by Thailand Hotels, in collaboration with Tech Updates, Webdesign Erstellen and Premium Wordpress Themes