El tango en Costa Rica: Desencuentros y reencuentros

miércoles, 18 de febrero de 2009



Desencuentro en dos tomas

Hay ratos en que nada me complace. No sé hasta qué punto será tan malo, o tan bueno. Y en esos ratos, hasta ataco al mismísimo tango. Como ahora.

Porque sí. Que tan terrible puede ser encontrarse con que lo que uno baila está... adonde caen las bolas cuando "la sacaste del estadio", en el pedazo de suelo donde caen los orines cuando estás "meando fuera del tarro"... No hay más que el desencuentro cuando te das cuenta que lo que hacés está... lejos de la realidad?

Primera toma: Buenos Aires. Ahora que lo pienso, no sé... no sé de que tamaño tenía la cabeza en ese entonces para que me cupiera la idea de que yo sabía bailar tango. Digo, ese Tango. El Tango. Y atreverme a responder varios cabeceos. Y bailar. Ahí. Donde se baila Tango argentino.

Segunda toma: Adrián Costa y Amanda Parakian. Para más referencias, váyase por acuyá:Semana de tango en Costa Rica. Sí, yo sabía que no sabía. Y aún así, lo ignoré. Viví con eso guardadito.

Porque es mi vieja historia. De verdad, yo no me imaginaba bailando nada. Ni tango. Yo empezé a bailar por mandato externo, pero a mi el tango me gustaba desde los oídos, estríctamente.

Ellos nos enseñaron a sentir, a escuchar. Porque antes era para los demás. Ahora es para nosotros. Gracias a eso, en lo personal, puedo disfrutar más el tango. Porque puedo conjugar ese amor por escucharlo con ese amor por bailarlo.

Pero la pregunta acá es: ¿porqué los ticos bailamos el tango como lo bailamos?


Reencuentro

El tico baila el tango. Y lo baila lindo. Pero lo baila como tico.

Hasta ahora, para nosotros el tango era hacer pasos. ¿La música? Sí, ahí está. La música se adecuaba a los pasos, y no al revés, como debería ser. ¿Lo sentíamos? Sí, por qué no. Salíamos felices de las milongas. Pero, como mujer lo digo, muy pocos me han hecho volar (como dijo Adrián) hasta ahora. Me alcanza y sobra una mano para contarlos. No es que los otros lo hagan mal, no, pero volar no estaría de más.

El tico baila con figuras, irrespetando la línea de baile, oyendo la música sin interpretarla... no todos, claro, pero es lo general.

Todo esto, ¿por qué? No, no es precisamente por los profesores. Nadie nunca nos había insistido sobre lo que Adrián y Amanda insistieron, pero hay muy buenos profesores de tango en este país, pese a eso. Son métodos diferentes, simplemente. Yo que he pasado por varios he aprendido muchísimo. Pero el Tango (con mayúscula), ¿por qué lo cambiamos por el tango?

Porque nos hemos apropiado de él. Lo hemos hecho tico, adaptándolo a nuestra tradición. No le podemos pedir a Costa Rica que baile un tango 100% argentino porque Costa Rica no es Argentina. No tenemos la tradición de las milongas, como sí lo tenemos del baile popular.

Por eso es que bailamos el tango así. Porque hemos crecido con salsas, merengues, boleros, swing criollo, etc. Cosas muy diferentes al tango, que tiene toda una etiqueta y protocolo.

No está mal, pero tampoco está del todo bien. Si alguna vez hablé del ballroom porque casi no respeta la tradición, hablo ahora de nuestro tango.

Enhorabuena por los esfuerzos de Merce y Pamela por traer a Adrián y a Amanda. Talvez este sea el empujoncito que necesitábamos para comenzar a bailar más Tango y menos tango.






Declaro que:
me enamoré de Duchamp cuando lo vi como Rrose Sélavy...


© Fotica de la Sombra de la milonga, en la milonga del Concurso por DhaNiMu
©Rrose Sélavy por Man Ray
©Marcel Duchamp como su glorioso ser


 
© Radio a color... al ritmo del tango! | Designed by Thailand Hotels, in collaboration with Tech Updates, Webdesign Erstellen and Premium Wordpress Themes