El pibe siempre calla
cuando está fuera del baile.
Pianta siempre sin aviso
cuando le da por palabrear.
La pebeta siempre habla
cuando está fuera del baile.
Como un tranway bullicioso
repica su voz al pasar.
El pibe tiene en su paso
encerrada la cadencia.
Con su porte de Mercurio
tiene eco de deidad.
La pebeta lleva en los tacos
un callejón arrabalero.
Negras prisiones son sus manos,
negro deseo sin piedad.
El pibe y la pebeta son silencio
encerrado en el abrazo.
El pibe lo dice todo con sus manos,
la pebeta dice mucho de más.
Pero ambos piensan y callan
cuando cuentan y son dos,
porque quieren llamarse uno
y no saben como hablar.





0 chamuyos:
Publicar un comentario